Aprende sobre el soñar
¿Los animales sueñan?
Quien ha visto a su perro dormido mover las patas como si corriera, fruncir el hocico y soltar un ladrido ahogado se ha hecho la misma pregunta: ¿está soñando? Los animales no pueden contarnos sus sueños, así que la ciencia trabaja con pistas indirectas: fases del sueño, registros cerebrales y conducta. Y esas pistas se han vuelto sorprendentemente sólidas.
Esta guía reúne lo que se sabe, lo que sigue siendo conjetura y lo que implica para los animales con los que convives. Si llegaste porque un animal apareció en tu propio sueño, empieza por las páginas del diccionario sobre perros, gatos y aves.
El REM en el reino animal
Prácticamente todos los mamíferos y las aves estudiados muestran un sueño no REM y una fase parecida al REM, con cerebro activo y músculos relajados. Las cantidades cambian muchísimo entre especies. Las crías pasan buena parte del sueño en esa fase activa, y el ornitorrinco exhibe una cantidad notable de actividad tipo REM. Los delfines, que duermen con un hemisferio a la vez, muestran poco o ningún REM claro.
En los últimos años se describieron patrones de dos fases lejos de los mamíferos: en el dragón barbudo, en sepias y pulpos cuya piel parpadea en colores durante el «sueño activo» e incluso en arañas saltadoras que mueven patas y ojos mientras reposan. Nada de eso prueba que sueñen, pero sugiere que alternar una fase quieta y otra activa es muy antiguo. La versión humana está en la guía de sueño REM.
La repetición: la pista más fuerte
La prueba más convincente viene de registrar neuronas individuales. En ratas que recorrían un laberinto, los investigadores vieron que los patrones de actividad del hipocampo durante el recorrido reaparecían en el sueño posterior, también en REM, a veces a un ritmo parecido. En un sentido medible, los animales volvían a hacer el camino. Otros trabajos muestran repeticiones similares de lugares y secuencias en el sueño no REM, ligadas a la consolidación de la memoria.
Los pájaros cantores abren otra ventana. En diamantes mandarines dormidos, neuronas de una región que controla el canto se activan con patrones parecidos a los del canto real, como si el ave ensayara en silencio. Repetir actividad no equivale a ver una película con argumento, pero es lo más cerca que ha llegado la ciencia de observar la materia prima de un sueño en un cerebro animal.
Perros y gatos
En los años sesenta, el investigador francés Michel Jouvet descubrió que al dañar una pequeña zona del tronco cerebral de los gatos desaparecía la parálisis del REM. Esos gatos se levantaban en pleno REM, acechaban, saltaban y bufaban a la nada, como si estuvieran cazando o peleando. Sigue siendo uno de los indicios más llamativos de que los gatos viven algo parecido a escenas mientras duermen.
Los perros alternan no REM y REM como nosotros, aunque en ciclos más cortos. Investigadores húngaros registraron el sueño de perros de familia con electroencefalografía no invasiva y vieron que las experiencias del día, incluidas las de fuerte carga emocional, cambian cómo duermen después. Las patitas que se mueven, los ladridos suaves y los ojos inquietos se concentran en el REM. Es razonable suponer —solo suponer— que sueñan con su vida de todos los días: su gente, los olores, el juego y alguna que otra ardilla.
¿Tienen pesadillas?
No podemos saber qué siente un animal dormido, pero algunos perros gimen, gruñen o se despiertan de golpe desorientados, y los animales con historias de maltrato pueden dormir más inquietos. El estrés, el dolor y los entornos nuevos alteran su descanso de un modo que recuerda a nuestras malas noches.
Si tu perro parece angustiado, suele ser mejor llamarlo suavemente por su nombre desde cierta distancia que tocarlo. Un perro sobresaltado en pleno sueño profundo puede morder antes de entender dónde está. Movimientos violentos frecuentes, desmayos o episodios parecidos a convulsiones son asunto del veterinario, no de una teoría onírica: algunos animales, igual que algunas personas, tienen trastornos del sueño reales.
Lo que esto dice de nuestros sueños
Si muchos animales repasan su experiencia durmiendo, soñar podría tener raíces muy antiguas: consolidar memoria, ensayar movimientos y practicar respuestas al peligro. Eso encaja con las teorías científicas de por qué soñamos y suaviza la idea de que los sueños son un acertijo exclusivamente humano hecho de símbolos.
También explica por qué los animales están entre las figuras más frecuentes de nuestros sueños. Llevan instinto, lealtad, miedo y libertad en una forma más vieja que el lenguaje. Cuando un lobo, un caballo o una araña entran en tu noche, estás tomando del mismo fondo de experiencia que otros animales quizá estén ordenando en su propio dormir.
También se pregunta
¿Los perros sueñan?+
Es muy probable. Tienen sueño REM con espasmos, movimientos oculares y ruiditos, y la investigación muestra que el cerebro dormido repasa lo vivido. Qué experimenta exactamente un perro no se puede confirmar.
¿Con qué sueñan los perros?+
Nadie lo sabe con certeza. Por los estudios de repetición, lo razonable es pensar en su día a día: su familia, los paseos, los olores y el juego.
¿Despierto a mi perro si parece tener una pesadilla?+
Mejor no tocarlo. Si quieres despertarlo, llámalo con voz suave desde un poco de distancia. Un perro sobresaltado puede morder por reflejo antes de despertar del todo.
¿Los gatos sueñan?+
Tienen un REM muy claro, y experimentos clásicos mostraron que, sin la parálisis del REM, los gatos acechan y saltan dormidos, lo que sugiere con fuerza una experiencia parecida al sueño.
¿Los peces o los insectos sueñan?+
Duermen, y algunos muestran estados de sueño con rasgos activos, pero no hay evidencia de que sueñen como nosotros. En muchas especies la pregunta sigue abierta.
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